12 de marzo de 2012

Costurero con fiambreras

¿Te ha pasado alguna vez que has comprado algo pensando que era lo que estabas buscando y cuando has llegado a casa no sirve?
A mi Sí. Con unas fiambreras.
Con lo difícil que es que una fiambrera no sirva para su propósito.

Compré unas fiambreras altas, de cierre por enganche lateral y con un tamaño grande pero que no me llenará el frigorífico.
Pues cual fue mi sorpresa cuando:
1º- al ir a guardarlas no las podía encajar, tenían que guardarse apiladas. Ocupaban demasiado espacio en el armario.
2º- su cierre lateral no era hermético. No servían para guardar caldos, ni para congelar alimentos.



Así que acabaron en el fondo del armario y estuve a punto de tirarlas un par de veces.
¡Menos mal que me resistí a tirarlas!
Les he encontrado un uso estupendo como COSTURERO.

Hasta ese momento  mi costurero era una caja bonita que tenía. Pero con el tiempo, los botones de repuesto que te dan en todas las prendas, el montón de hilos de colores que necesitas para coserlos, los remiendos de la ropa y principalmente el Blog, la caja se había quedado pequeña.

Estuve mirando costureros para comprarme uno, pero el modelo que me gustaba y tenía la opciónes de organización interior estaba fuera de presupuesto.
Por casulidad, porque me recordó a ellas o a saber porque, me vino la inspiración: Las fiambreras y … ¡Genial!



Ahora tengo un costurero organizado, que cabe en cualquier armario y que puedo ampliar según mis necesidades (hasta que me quede sin fiambreras, por supuesto).

Os animo a que busquéis soluciones entre las cosas que tenéis por casa.

Un saludo a Am@s de Casa.
 Cristina C.